¿Las tareas son una pesadilla?

by / 2 Comments / 64 View / 21 junio, 2017

Mi criaturita tiene 5 años y sí, desde los 3 le dejan tareas. Tengo que confesar que a veces no entiendo la finalidad de eso, pobres criaturas, pasan 7 hrs en la escuela y ¿todavía tienen que llegar a casa a sentarse y seguir haciendo páginas de letras, números o lo que sea que les dejen? Me parece anti pedagógico. No, no soy pedagoga y no pretendo hablar como una, pero soy mamá y creo que ser niño implica divertirse, jugar, abrazar, brincar, socializar, pero todo esto a través del juego, no sentado el día entero tras un cuaderno. Por Dios, yo paso horas tras mi computadora y créanme que no me fascina, sí lo que hago, pero, en definitiva, van a tener muchos años para trabajar muchas horas, como para que su infancia sea así.

En fin, ya que me desahogue con uds jaja.. puedo decirles que para mí ha sido un calvario hacer las tareas con Diego, desde siempre me pregunta ¿mamá por qué si esto ya lo sé hacer, lo tengo que repetir, no podemos mejor ir a jugar? Y les digo algo, no sé qué contestar, porque tiene TODA la razón del mundo. Pero vivimos en una estructura en la que eso aún no se comprende y tenemos que entregar tareas o el crío no pasa de año, así de fácil.

Entonces ante esto me puse a platicar con las expertas (psicólogas y pedagogas) y les cuento lo que a mí me ha funcionado.

  • Establecer un lugar. Que siempre sea el mismo, para que él sepa que ese es el lugar en donde tiene que trabajar. Por supuesto, que sea un lugar ventilado, con buena luz y cómodo para los dos.
  • Establecer un horario. No siempre es fácil, porque muchas veces tiene la clase de natación o tienes que llevarlos al doctor, pero siempre el tener una rutina a ellos les ayuda a estructurarse y a sentirse seguros porque saben qué es lo que sigue, ya no los sorprendes.
  • Háganlo juntos y un poco en juego. Recuerdo cuando comencé con este rollo, sentaba al crío y siempre seria, le borraba si lo hacía mal, noooooo, lo estaba haciendo al revés. Lo que comencé a hacer fue decirle, a ver Diego, cuéntame ¿qué letra es esta?, y cuando me decía, empezábamos a adivinar animales o colores o algo con esa letra. Después, el que adivinara más palabras, ganaba, de esta forma él iba memorizando y repasando, pero no lo veía como obligación, si no como un juego. ¡Les juro que todo cambió!
  • Dedicarles el tiempo. Yo acostumbraba a veces a prender la compu y trabajar mientras él hacía su tarea. ¡Error! Entendí y aprendí que, si le dedico completamente, tengo su atención, él se siente tomado en cuenta y las cosas fluyen rapidísimo.
  • Echarle porras. Siempre que haga algo bien decirle que lo está haciendo de maravilla, que nunca dudaste de sus capacidades. Eso, los hace sentir bien y los empuja a seguirle. Y si lo hace mal, decirle que está aprendiendo, que repasarlo y practicarlo es lo que le va a ayudar a cada vez hacerlo mejor.

Creo que esto ha ayudado mucho, ya que, de ser un calvario, nuestros momentos de tareas se han convertido en momentos de convivio y diversión.

¿Ustedes qué hacen para que sus tareas sean más amenas?

2 Comment

  1. ayyyy yo hago lo de trabajar en la compu mientras ellos hacen la tarea 😥 Tienes razón.

    • yo hacía lo mismo, y hay ocasiones en que aún lo hago si es urgente o muy importante, pero sí noto toda la diferencia cuando no hay compu y mi atención es completamente a él. Inténtalo, tal vez algunos días sí y otros no y verás que va mejorando.
      Gracias por escribir Elena 🙂

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