Los límites deben ser para hijos, pero también para los padres.

by / 0 Comments / 11 View / 3 enero, 2018

Es muy cierto que hoy en día los papás somos muy distintos a lo que fueron los nuestros, antes bastaba una mirada o un grito para que ni siquiera nos diéramos la oportunidad de cuestionar. Hoy, los niños cuestionan todo, entienden todo y nosotros vivimos en un momento en el que nos han dado tanta información, tanto positiva como negativa, que nos da miedo regalarla, nos cuestionamos todo el tiempo si estamos haciendo bien nuestro papel de papá o mamá, tema que cuesta porque así como nos proporcionan información cualquiera y de cualquier lado, también cualquiera se siente con el derecho de opinar y juzgar.

Los límites es un tema que hoy en día se escribe y comparte de manera regular y afortunadamente en este tema todos los especialistas coinciden en que son necesarios para todos, y sobre todo para los niños, para que tengan seguridad, guía, protección, contención, etc. Pero, ¿qué pasa cuando los adultos fueron los que no tuvieron los límites? o ¿qué pasa cuando nosotros les enseñamos límites pero nosotros no los respetamos?

Decir NO a los hijos

Desde mi opinión y mi vivencia, creo que lo que más funciona es hacer las cosas con amor y seguridad, sin dudar que estamos haciéndolo bien, y algo que he entendido con prueba y error es que los niños no responden igual ante un ambiente autoritario en el que no se le permita desarrollar su autonomía a la hora de pensar y de actuar, sin embargo, debemos ser muy cuidadosos para tampoco caer en el libertinaje y que ellos tomen el control. Enseñarle cuales son los límites le ayudará a tener una visión real del mundo del que él forma parte.

Además, algo que todos queremos es que nuestros hijos crezcan sanos y felices y que lleguen a ser buenos adultos… por todo ello, sabemos que la base de la educación ha de ser el amor y el cariño, aunque eso no descarta la posibilidad de poner límites y decirles NO cuando sea necesario, ojo, sin lastimarlos, sin gritarles y estando conscientes de que es por su bien, para no sentirnos después culpables.

Decir NO a los padres

Los padres también debemos tener límites, debemos ser capaces de mirarnos para detectar y reconocer nuestros errores. Debemos aprender a decirnos NO a nosotros mismos cuando sea necesario.

Me parece que los padres NO debemos pensar que somos una figura intransigente y rígida, que somos la autoridad de la familia y por lo tanto, que nuestros hijos deben acatar nuestras normas y hacer las cosas cuando y como nosotros digamos. Por el contrario, debemos ser sus guías. Han nacido en nuestra familia, pero ya tienen su lugar en el mundo, ya tienen su carácter, pronto sabrán lo que les gusta y lo que no, nosotros como padres, debemos estar a su lado para mostrarles el buen camino hacia su independencia.

Los hijos NO se hacen personas disciplinadas por vivir en un ambiente dirigido por rutinas y normas rígidas. Por el contrario, el niño que crece en un ambiente en el que se le da cariño, respeto, flexibilidad… será un adulto cariñoso, respetuoso y flexible con los demás. Porque los padres somos sus primeros maestros y porque con el ejemplo se aprende, debemos tener siempre cerca el amor y la comprensión.

¿Ustedes están de acuerdo? ,¿Qué opinan?, ¿Cómo se ponen y manejan los límites en casa?

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