La importancia del agradecimiento

by / Comentarios Desactivados en La importancia del agradecimiento / 131 View / 15 enero, 2018

El otro día, estaba en uno de estos lugares donde llevamos a jugar a los críos en lo que platicamos con amigas o familiares, y observaba como hoy en día los niños, o por lo menos los de ese lugar, pocas o nulas ocasiones decían gracias, y esto me llevó a reflexionar mucho.

En mi casa, cuando yo era chiquita, mi mamá nos decía que las palabras mágicas te abrían las puertas en muchos lugares y que éstas eran por favor y gracias.

Si supiéramos lo importante que es agradecer, y no solo agradecer a la persona que te sirve en un restaurante, o a tus papás por hacer algo, si no agradecer a Dios, al universo o en lo que tú creas, por las bendiciones que tenemos todos los días y las que no también.

¿Qué es la gratitud?
La gratitud es una de muchas emociones positivas. Se trata de centrarse en las cosas buenas de nuestras vidas y dar gracias por lo que tenemos. Es detenerse para tomar conciencia y valorar las cosas que por lo general las damos solo por hechas, por ejemplo, tener un techo, comida, un lugar donde trabajar o estudiar, etc. Es tomarse un momento para reflexionar lo afortunados que somos por tener nuestro cuerpo completo, por tener una casa, etc.

¿Por qué es importante la gratitud?
Porque no solo nos hace sentir bien, tener este hábito de gratitud puede ser positivo para quien lo hace. Sentirnos agradecidos habitualmente puede tener un impacto enorme en nuestras vidas. Las investigaciones del cerebro muestran que las emociones positivas son buenas para nuestro cuerpo y cerebro, así como para nuestra mente.
Las emociones positivas nos permiten ver más posibilidades y asimilar más información. Refuerzan nuestra capacidad de desarrollar aptitudes, aprender y tomar buenas decisiones.

Las emociones positivas compensan las negativas. Las personas que a menudo sienten gratitud y son agradecidas son más felices, están menos estresadas y menos deprimidas. Ser agradecidos es la contracara de la queja o de pensar en lo que no tenemos.

Si habituamos a nuestros días a sentir gratitud y ser agradecidos, aumenta nuestra conciencia sobre las cosas buenas cuando estas ocurren. Ese enfoque de gratitud tiene efectos positivos en nuestro estado de ánimo, en nuestras celulas y por ende en nuestro día a día.

¿Cómo ayudamos a fomentarlo en nuestros hijos?
Bien dicen que el ejemplo es mucho mejor que todo lo que les puedas decir. Por lo que lo ideal es que vean ello que tú eres agradecido, con la gente, con la vida, con todo lo que te sucede.

Mi coach de vida y ángel terrenal Paty Bosh, dice que la vida cambia cuando uno agradece y tiene toda la razón, me consta que hay gente que hasta la depresión se les ha quitado cuando agradecemos, empecemos con dos o tres cosas al día, sencillas, igual podemos enseñarles a los críos que digan un par de cosas por el que se sienten agradecidos antes de irse a dormir y puede ser por haber tenido las oportunidades y actividades que hizo, por tener juguetes, por tener un techo, comida, porque sus papás están cerca de ellos y los aman, etc. Cualquier cosa es buena agradecer para que sientan lo maravilloso que sí tenemos y para fomentar esto por los siguientes días de su vida.

Ayudemos a ser una mejor sociedad agradeciendo en vez de quejarnos y empecemos en casa.

Aprovecho para agradecerles el que me lean y acompañen en Ser mujer, mamá y mucho más.