Ser nuestra mejor versión para ellos sí se puede

Cuando recibes la noticia que serás mamá, por tu mente pasan miles de cosas, porque no quieres cometer ningún error, no quieres que nada malo les pase o salga mal.

Te surgen muchas dudas y preguntas, si realmente estás haciendo las cosas correctamente; muchas personas se te acercarán para quererte aconsejar de cómo cuidar y educar a tus hijos, obviamente son consejos bien recibidos, pero al final del día tú eres la que convive con ellos 24/7, y solo tú podrás tomar las mejores decisiones para ellos.

Puedes convertirte en su amiga y confidente, sin dejar a un lado el respeto que deben tenerte como mamá, pero para eso te damos unos consejos que te ayudarán a comprender más a tu pequeño.

  • Pon límites:

Es lógico que quieras lo mejor para tus hijos y te gustaría que en todo momento estén sonriendo, pero no por eso deben salirse con la suya. Debes marcar limite asignando normas, que sean coherentes, claras y sencillas de seguir; finalmente estas le ayudarán en un futuro. Bien dicen los expertos que los límites son necesarios, ya que ellos se sienten más seguros porque saben bien qué sí y qué no está permitido.

  • Deja que se exprese:

La validación emocional y la aceptación de las emociones son clave para el bienestar y futuro de tu hijo. Esto permite que aprenda a expresar sus emociones y sus sentimientos en vez de minimizarlos o rechazarlos. Si esto no pasa, llegará un momento en que no puedan más con sus sentimientos y después no los puedan controlar, aunado a que en un futuro no se van a sentir con esa confianza de acercarse y contarte, ya que no ha existido esta apertura.

  • Fomenta la comunicación:

Es muy importante que desde pequeños los enseñes a que pueden confiar en ti en todo momento. Por eso es importante que te comuniques a diario con tu hijo y hacerlo de una manera abierta; esto permitirá que lo conozcas más y sepas de sus inquietudes y miedos, y como dijimos en el punto anterior, también es fundamental para la confianza, para que ellos puedan acercarse y contarte todo tanto lo que pasa, como lo que sienten.

  • Llega a un acuerdo:

El reto más difícil se vuelve cuando ellos quieren algo y tú no estás de acuerdo, como por ejemplo cuando quieren comida chatarra, pero sabemos que muchos de esos contienen colorantes y son dañinos. Se puede llegar a un trato, dales un snack en lugar de papitas, como las Goldfish, que son galletitas horneadas no fritas y existen diferentes sabores como: Cheddar, pizza, pretzel, nacho, brownie y smore´s perfectas para cualquier ocasión. También puedes ofrecerles verdura o fruta deshidratada y así irles enseñando lo qué sí se puede.

No sufras y disfruta de este regalo que te da la vida, aunque a ratos las cosas se puedan poner complicadas. ¡Ser madre es increíble!

 

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