Mi hijo nació unos días antes de que en México se presentaran los primeros casos de Covid y oficialmente se declarara que estábamos pasando por una pandemia mundial, es por eso que todo su primer año de vida casi no salió de la casa y conoció a muy pocas personas. Esto hizo que fuera un bebé muy poco sociable, hasta el punto en el que cuando alguien que no era ni su papá ni su mamá, se le acercaban mucho o lo querían tocar se ponía a llorar.
Conforme la pandemia fue evolucionando y las restricciones se fueron reduciendo, su papá y yo decidimos meterlo a maternal, para que entre otras cosas, mejorara su socialización tanto con niños de su edad como con otras personas. Fue entonces cuando cambió mucho su actitud y empezó a disfrutar de jugar con otros niños, conocer diferentes lugares y cosas, y se volvió sociable.
Poco a poco a Fer, mi hijo, lo metimos a más actividades que favorecieran su desarrollo, como natación, y prefútbol, pero no nos habíamos atrevido a llevarlo a algún evento de entretenimiento como a un museo, al cine, al teatro, al zoológico, el circo, etc. Esto debido a que la pandemia aún no termina y evitamos ir a lugares en los que hayan demasiadas personas; y también porque Fer, que actualmente tiene dos años y medio, es muy inquieto y pocas veces se queda sentado por más de media hora.
Sin embargo, a mi esposo y a mi nos encanta ir al teatro, de hecho, antes de la pandemia y de que naciera Fer, teníamos la tradición de ir una vez al mes. Por eso estuvimos buscando obras apropiadas para niños chiquitos e inquietos, y decidimos llevarlo por primera vez hace un par de meses.
La experiencia fue bastante buena, Fer se quedó más quieto de lo que esperábamos, no se quedó sentado toda la obra, pero sí la mayor parte del tiempo. Después de esta primera vez decidimos reanudar nuestra tradición de ir al teatro una vez al mes, solo que ahora vamos a ver solo obras infantiles jajaja. Ya lo llevamos a tres obras distintas y todo ha salido bastante bien, es por eso que les voy a dar algunos consejos por si planean llevar a sus hijos pequeños al teatro, y así, que todos los miembros de la familia disfruten la experiencia:
* No llevar a niños de menos de año y medio: Lo que notamos fue que bebés de menos de año y medio generalmente se quedan dormidos o lloran, ya que la mayoría de las obras infantiles no son para bebés. Esto puede resultar incómodo para los papás, para el bebé y para el resto del público que va a ver la obra.
* Elegir una obra infantil: Aunque parece obvio, muchos papás llevan a sus hijos a obras que no son infantiles, por lo que los niños no ponen atención o no se están quietos, porque no les interesa. Generalmente las obras infantiles son muy dinámicas, los personajes cantan y bailan, y eso entretiene mucho a los niños pequeños. Incluso en una de las obras a las que fuimos invitaron al público y a los niños a subirse al escenario y a bailar, y los niños estaban fascinados.

* Preferir obras cortas: Si tienes un niño pequeño, de menos de 5 años, seguramente no se queda quieto por períodos largos de tiempo. Por eso son mejores las obras cortas que hacen que preste atención y que están diseñadas para niños pequeños.
* No cambies su rutina: Elige un horario que le acomode para ir al teatro, que no interfiera con la hora de dormir del pequeño o de comer. Las obras infantiles generalmente son en la mañana, a medio día o por la tarde temprano, sin embargo, si tu hijo todavía hace siestas la obra podría interferir con sus horas de sueño. Si la obra es a la hora que el niño come o hace su lunch, te recomiendo que coma ahí mismo en el teatro, la mayoría de los recintos permiten entrar con comida y comer durante la obra.
* Ir a teatros con poca gente: Desde que reabrieron los teatros tras la pandemia, los teatros no han abierto a su máxima capacidad, sin embargo, hay teatros muy grandes en los que aún con poco aforo van muchas personas.
Para llevar a niños pequeños es mejor elegir teatros con poca concurrencia, ya que esto permite que la obra sea más “personalizada”, los niños se distraen menos y evitas situaciones incomodas de que callen a tus hijos o los vean feo porque se paran y no se están quietos, ya que cuando son pequeños esto es entendible y lo esperado, aunque no lo es para todos.
* Aprovecha los descuentos: Actualmente muchas compañías de teatro están regalando o dando boletos a precios especiales por medio de las redes sociales tras la pandemia, con la finalidad de reactivar el teatro. Nosotros hemos conseguido boletos gratis y muy buenas promociones en un grupo de Facebook para mamás y papás. Esto aplica para todo tipo de obras en una gran variedad de lugares.
Ir al teatro con niños pequeños es una actividad recreativa, divertida, cultural y muy enriquecedora, los niños se entretienen y al mismo tiempo aprenden. Además de que logran conectar con sus emociones y despierta su imaginación. Te recomiendo que lleves a tu hijo pequeño al teatro, elige una obra que creas que puede interesarle y seguramente le encantará.





