Cuando se nos indicó que deberíamos permanecer en casa para frenar la cadena de contagio por el coronavirus, al principio parecía que podíamos adaptarnos a esa realidad, pero con el paso de los días el hecho de vernos alejado de nuestras rutinas y de que hayamos cambiado nuestra manera de vivir, muchas personas nos hemos visto afectadas estresándonos por la falta de relacionamiento social y por el encierro.
El aislamiento puede llevar a situaciones estresantes que podrían afectar la salud mental del individuo, de ser así puede haber angustia, molestia, preocupación o miedo. Estas son algunas señales que indicarían que la cuarentena te está afectando.
- Sentir preocupación por nuestra propia salud y la de los otros
- Alteración del sueño
- Problemas con la alimentación
- Dificultad para dormir o concentrarse
- Necesidad de abastecernos de alimentos y cuidados médicos
- Deseo de consumir bebidas alcohólicas para hacer frente a la situación
- Incertidumbre por saber cuánto durará esta situación
- Soledad debido al distanciamiento social del mundo y de nuestros seres queridos
- Enojo por la negligencia de los que no se cuidan y puedan contagiar a otros.
- Irritabilidad
La pérdida de sueño es uno de los síntomas más recurrentes que indican que nos está afectando la cuarentena, afecta la memora, la atención, la concentración y además la conducta. Los efectos que produce la alteración del sueño, está la de llega a perder el interés en realizar ciertas actividades, también se pierde energía y puede aparecer irritabilidad, si ya de por sí en algunas ocasiones nos costaba trabajo conciliar el sueño, ahora con el confinamiento se ha complicado más pues la rutina a la que estábamos acostumbrados ha desaparecido.

Algo que puede ayudar a recuperar nuestro sueño es establecer una rutina como la que teníamos antes de la cuarentena, optar por un horario fijo para levantarse y para dormir, tender la cama, vestirse, hacer ejercicio y ordenar nuestra habitación, que la recámara no sea un lugar de trabajo, evitar el uso de tabletas o celulares antes de dormir, cenar ligero y dejar pasar dos horas entre la cena y acostarse, evitar comer cosas irritantes y líquidos antes de dormir.
El estrés por estar aislado puede llevarnos a la ingesta de comida rápida o procesada, por lo que es recomendable llevar una dieta saludable.
Mantenerse conectado socialmente es una forma de combatir la ansiedad, la depresión, la soledad y el aburrimiento, hay que mantenerse en contacto con las personas en quien uno confía.
Disminuir la cantidad de información que llega sobre la pandemia, pues de lo contrario puede aumentar la ansiedad y preocupación. Leer información confiable.
Es importante que nos mantengamos activos y establecer una rutina diaria y con metas sencillas, que nos permita pasar el tiempo tranquilos y sobre todo hay que evitar pensamientos catastrofistas y negativos






